Cómo le llego a las personas?

Por qué será que al final de casi todas las situaciones que experimento con otras personas, sean buenas o malas (las situaciones), y casi con mas seguridad las malas, termino preguntándome… cómo podría haber actuado de mejor manera?, ó, qué debía haber hecho para solventar la situación de una manera más efectiva?, ó, cuál será el camino para poder expresar y transmitir ciertas ideas sin encontrar de vuelta, de manera casi inmediata y reactiva, respuestas groseras, casi violentas?

Por cuestiones de trabajo tuve que viajar por carretera desde Bogotá hasta Villavicencio. Un trayecto no muy largo en kilómetros algo así como 120 km, pero que por distintas circunstancias de la vía, tardamos cerca de 3 horas y media.

Un viaje lento, pesado por momentos. Y a pesar de lo calmado que podría ser en términos de conducción, dada la baja velocidad, no resultó así.

Era uno de esos pasajes lentos, en los que se transita entre 0 y 10 km por hora, con filas de carros que parecieran no tener ni cabeza ni cola. De repente algunos carros que iban más adelante cerca de 200 metros comenzaron a salirse de la fila y a avanzar por el carril contrario. Como sin pensarlo, casi como si hubieran visto la bandera verde de las carreras de autos, decenas de carros comenzaron a salirse y a imitar el movimiento de los primeros. Miré por el espejo retrovisor y vi que eran varios los que ya venían adelantando por el carril contrario (súmenle que estábamos en un trayecto de doble línea amarilla).

Mire hacia adelante y no era claro que se pudiera hacer lo que tantos carros estaban haciendo bueno, realmente lo estaban haciendo los conductores, y hago la aclaración porque creo que es importante hacer énfasis en los verdaderos sujetos agentes de la acción. Obviamente un par de cientos de metros más adelante todos esos carros tuvieron que buscar de manera brusca la forma de reintegrarse al carril “lógico” , porque venía los carros dueños del carril que todos estos autos (sujetos), se habían tomado.

Nunca he sido un personaje particularmente tolerante con estas actitudes; estoy aprendiendo a no estresarme y tratar de entender que no es algo personal. Pero más allá de eso, aún creo que no debo darles el paso en esa circunstancia, simplemente porque creo que al hacerlo estoy premiando su actitud y apoyando a que lo sigan haciendo en próximas oportunidades.

Si, claro, como se imaginan, un carro trató de meterse a la fuerza delante de mí……. obvio no me iba a dejar. Pito y acelerador a fondo y logré meter el carro delante del de ellos también es obvio que de manera violenta. Un aire de satisfacción inundó mi cuerpo, total había sido una victoria de hombrías….. supongo.

Lo que no esperaba era que los muchachos (eran jóvenes que salían de paseo, daba la impresión) hubieran quedado con el malestar de la derrota, y que un par de kilómetros más adelante, cuando el tráfico se volvió a poner lento, aún con doble línea amarilla, se lanzaran a adelantarme a como diera lugar. Yo lo noté un poco tarde y cuando quise reaccionar era tarde, y a pesar que hice un fuerte intento por no dejarme, y los carros quedaron a muy, muy pocos centímetros de distancia uno al lado del otro no logré imponerme. Derrota.

Pero no solo derrota, ya que además de haber quedado detrás de ellos, la chica que iba de copiloto en el otro auto, sacó la mano por la ventana, la izó tan alto como pudo y nos hizo una hermosa señal de pistola con las manos (no el arma, sino la grosería) no quiero que el contexto colombiano desvíe la atención del objeto del cuento.

A partir de ahí, podría decir que empezó otra historia. La historia de mi diálogo interno, con todas las etapas emotivas que puede tener un diálogo interno en estas circunstancias.

La primera obviamente, de qué manera respondería, en que momento tomaría venganza y me lanzaría a adelantarlos. Y este primer pensamiento con sus propias etapas; lo haré con doble línea?; me meto a la fuerza o lo cojo distraído?; le pongo las luces altas para incomodarlo?.

Luego, una segunda etapa de tratar de matarlos con el látigo de la indiferencia, procurando hacer como si no hubiera pasado nada y distraerme con conversaciones esporádicas con mis acompañantes de viaje _ bueno, mi hermana, porque los tres de atrás, a esta altura del viaje venían un poco dormidos_.
Pero creo que al único que castigué fue a mí mismo, porque el incidente me seguía invadiendo, y como no, si ya llevaba cerca de 20 minutos viéndole la placa a estos muchachitos.

Y la tercera etapa llegó, la de tratar de imaginarme como podría hacer para hablarles un par de segundos y tan solo decirles que su actitud está equivocada y que pueden comportarse de mejor manera; tal vez si pararan mas adelante a tomar algo, o en unas estación de gasolina, o tratando de ponerme a su lado en alguno de esos tramos en los que prácticamente quedábamos quietos.

Pero la tercera trajo a rastras a la cuarta, y en esta es en la que comienzo ser prácticamente el único sujeto de toda la situación. Cómo podría haber actuado mejor?, les debía haber dejado meterse desde el primer momento?, cómo debo actuar en estas circunstancias para lograr llegar a la gente y que empiecen a generarse conciencia?

Todas preguntas que resultan de la conclusión a la que suelo llegar, y es que el camino de la confrontación no parece ser el acertado, porque lejos de generar conciencia, despierta todo el instinto violento y dominante que parece que tenemos muchos seres humanos, en el que lo único que importa es demostrar que somos más fuertes, más poderosos, o más lo que sea, lo importante es que sea más.

La verdad es que no sé, porque creo que en cualquiera de las alternativas que me imaginé que hubiera podido ejecutar, en ninguna hubiera logrado un resultado positivo, tal vez, y solo tal vez porque es imposible tener certezas sobre casi nada, porque simplemente no les interesa. Lo único que les interesa es su “yo” y la prevalencia de ese “yo” sobre cualquier otro “yo”.

Sí, en definitiva es un combate permanente, indiscriminado y multilateral de “yos”.

Y entonces la pregunta final de todo esto sigue siendo…. Cómo llegarles?, cuál podría ser la estrategia en estas y otras circunstancias (como por ejemplo con los ciclistas hoy en día) para no ser visto como una amenaza y poder así, tener una pequeña luz de esperanza de poder establecer un verdadero ejercicio de interacción humana, bidireccional, de argumentos y contrargumentos; y no los comunes actos comunicativos unidireccionales donde todos los agentes hablan, pero ninguno escucha y todo se limita a la importancia de lo que cada uno tiene que decir.

Después de todo esto, siento que la respuesta final a las preguntas que planteé al principio es….. porque a pesar de lo reactivo y poco tolerante que puedo llegar a ser en algunos contextos, creo que soy una persona que me veo, permanentemente me veo; porque permanentemente cuestiono como hago las cosas, para poder ver de qué manera afectan a los demás. Porque me gusta pensarme una persona consciente.

Entonces tres invitaciones:
1. La primera a que te mires y te preguntes si tú mismo eres una de esas personas que solo están pendientes de imponer su “yo”, por encima de un los otros y de un nosotros. Y si es así, que tanto realmente quieres ser esa persona?
2. Segundo, contéstate y si quieres contéstame, cómo llegarle a este tipo de personajes; y quiero aclarar que de ninguna manera considero que sean malas personas, simplemente creo que están casi totalmente alienados en su “yo”.
3. Y finalmente, evalúa de manera permanente tus acciones y reacciones, para procurar cada vez más que con las unas y las otras, en primera instancia no dañes a los demás, y luego, y ojalá pueda ser así más pronto que tarde, seas un personaje que influencia de manera positiva a los demás.

Yo, te lo aseguro, me lo seguiré preguntando. Lo primero, lo segundo y lo tercero.

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